Las prácticas de promoción de la lectura forman parte de la vida cotidiana de numerosas escuelas, bibliotecas y espacios culturales. Talleres literarios, bibliotecas de aula, clubes de lectura o proyectos comunitarios sostienen —con distintas estrategias— el vínculo entre estudiantes y libros. En ese contexto se inscribe el
Premio VIVALECTURA, un certamen nacional que busca reconocer y difundir iniciativas que promueven la lectura en distintos ámbitos educativos y sociales.
La convocatoria correspondiente a
2026 permanecerá abierta hasta el
15 de marzo y está dirigida a experiencias que se desarrollen en todo el territorio argentino. La participación es gratuita y pueden inscribirse proyectos impulsados por instituciones educativas, bibliotecas populares, organizaciones sociales, centros culturales, hospitales, universidades o iniciativas comunitarias vinculadas con la promoción de la lectura.
El premio es una iniciativa de la Secretaría de Educación de la Nación, coordinada por la
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y cuenta con el patrocinio de la Fundación Santillana, que desde hace años acompaña el desarrollo del certamen. La edición 2026 tendrá como presidenta del jurado a la periodista y escritora
Canela (Gigliola Zecchin), junto a representantes de las instituciones convocantes que participarán en el proceso de evaluación de los proyectos.
El concurso contempla dos categorías principales. La categoría Escuelas está orientada a proyectos desarrollados dentro de instituciones educativas de cualquier nivel o modalidad. La categoría Sociedad incluye iniciativas impulsadas por bibliotecas populares, asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales o colectivos culturales que trabajen en el acceso a la lectura.
El certamen también incorpora la
Mención Especial Vera Rexach, destinada a reconocer experiencias de lectura en entornos digitales. Esta distinción recuerda el trabajo de la docente y especialista que impulsó múltiples iniciativas vinculadas con la lectura mediada por tecnologías. Los proyectos seleccionados reciben premios económicos y menciones especiales que buscan destacar el trabajo realizado por docentes, instituciones y organizaciones que promueven prácticas lectoras en diferentes contextos. Además de los premios en efectivo, algunas iniciativas reciben reconocimientos que incluyen materiales literarios y pedagógicos.
Más allá de su formato de concurso, el
Premio VIVALECTURA puede entenderse como una herramienta que ayuda a visibilizar experiencias educativas vinculadas con la formación de lectores. Muchas escuelas y organizaciones desarrollan proyectos de lectura que suelen quedar limitados al ámbito local. La convocatoria permite compartir esas iniciativas con otras comunidades educativas y ampliar la circulación de prácticas pedagógicas.
Participar en el certamen también implica un ejercicio de sistematización pedagógica. Las instituciones deben describir los objetivos del proyecto, las actividades realizadas, las estrategias utilizadas y los resultados obtenidos. Este proceso de documentación puede contribuir a revisar prácticas, fortalecer propuestas institucionales y mejorar la planificación de futuras iniciativas. A lo largo de sus distintas ediciones, el premio ha reunido miles de proyectos provenientes de todas las provincias del país. Esa diversidad permite conocer estrategias muy diferentes para promover la lectura: desde proyectos de bibliotecas escolares hasta iniciativas comunitarias impulsadas por organizaciones culturales o bibliotecas populares.
Para las instituciones educativas, la convocatoria también puede funcionar como una oportunidad pedagógica. Muchas escuelas desarrollan proyectos de lectura que no siempre quedan registrados o documentados. Preparar una postulación puede servir como punto de partida para ordenar y reconstruir esas experiencias, involucrando a docentes, estudiantes y bibliotecarios en la reflexión sobre el proceso realizado.
Sin embargo, como ocurre con otras convocatorias educativas, el premio no reemplaza políticas públicas sostenidas ni programas institucionales de lectura. Su impacto depende en gran medida de la existencia de proyectos previos o de la capacidad de las instituciones para organizarlos y presentarlos. Más allá de los premios, el proceso de compartir y sistematizar proyectos lectores puede convertirse en una oportunidad para fortalecer prácticas que amplían el acceso a la lectura y enriquecen la vida cultural de las instituciones.
Más información
Sitio web oficial
https://www.premiovivalectura.org.ar/
Contacto
argentina@fundacionsantillana.com
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