Tipea lo que deseas buscar y luego pulsa Enter:

Audiolibros para acompañar a estudiantes con dificultades lectoras

Por: EDUCREAR  |  Viernes 6 de Noviembre de 2026

Learning Ally reúne más de 80.000 audiolibros narrados por personas y está pensado para estudiantes con dislexia, dificultades lectoras, ceguera, baja visión o discapacidades que dificultan el acceso al texto impreso. La plataforma combina audio, texto y distintas herramientas para acompañar la lectura.



Leer un texto escolar, seguir una novela o estudiar un capítulo puede representar una barrera importante para algunos estudiantes. Las dificultades para decodificar palabras, mantener la fluidez o acceder al material impreso no necesariamente implican dificultades para comprender los contenidos que ese texto propone.

Sobre esa diferencia trabaja Learning Ally, una organización estadounidense que desarrolla recursos de lectura accesible y cuya plataforma de audiolibros permite acceder a más de 80.000 libros de texto, obras literarias y otros materiales narrados por personas. Actualmente trabaja con alrededor de 24.000 escuelas y declara haber acompañado a más de 2,6 millones de estudiantes.

Escuchar y leer al mismo tiempo

La propuesta no funciona únicamente como una biblioteca de audiolibros. El estudiante puede escuchar la narración mientras sigue el texto en pantalla y utilizar distintas herramientas para adaptar la experiencia a sus necesidades.

La aplicación permite modificar el tamaño y el color del texto, cambiar la velocidad de reproducción, utilizar un diccionario integrado, crear listas de vocabulario y guardar marcadores o notas. Esas anotaciones también pueden compartirse con docentes o utilizarse para trabajos grupales.

La lógica es especialmente relevante cuando un estudiante puede comprender contenidos correspondientes a su edad, pero encuentra dificultades en el proceso mecánico de lectura. En esas situaciones, el audiolibro puede funcionar como una vía alternativa para acceder al mismo contenido que trabaja el resto del grupo.

Por eso, Learning Ally está orientado a personas con dificultades de lectura vinculadas con la decodificación, la fluidez o la comprensión, además de estudiantes ciegos, con baja visión o con discapacidades físicas que dificultan la utilización de materiales impresos.

Acceder al contenido sin bajar la exigencia

Uno de los aspectos interesantes de este tipo de recursos es que permiten separar dos cuestiones que en la escuela pueden aparecer confundidas: la capacidad de leer un texto de determinada manera y la capacidad de comprender su contenido.

Un estudiante que necesita más tiempo para decodificar palabras puede encontrarse con textos simplificados o materiales correspondientes a niveles inferiores. Las herramientas de lectura accesible buscan otra alternativa: mantener el acceso al contenido adecuado para su edad ofreciendo un soporte diferente para llegar a él.

Learning Ally organiza algunas de sus funciones según los distintos momentos de la escolaridad. En primaria propone trabajar, entre otros aspectos, vocabulario y lectura de libros correspondientes al nivel educativo. En secundaria aparecen funciones como notas, marcadores, diccionario, modificación de la velocidad de reproducción y herramientas para acompañar tareas y discusiones de clase.

El recurso, por lo tanto, no reemplaza la enseñanza de la lectura ni las intervenciones específicas que pueda necesitar cada estudiante. Su función es distinta: ofrecer una forma adicional de acceder a textos y contenidos cuando la lectura impresa convencional constituye una barrera.



Una herramienta con criterios de acceso


Learning Ally no es una biblioteca abierta para cualquier usuario. Para acceder a su colección completa se requiere acreditar una dificultad que justifique la necesidad de esta adaptación. La elegibilidad puede ser determinada por un docente u otro profesional capacitado a partir de observaciones, trabajos del estudiante o evaluaciones formales e informales. No es obligatorio contar con un plan educativo individual específico para solicitar el acceso.

Existe además una limitación territorial importante. Actualmente la organización informa que no ofrece membresías a personas no estadounidenses que residen fuera de Estados Unidos, aunque señala que trabaja para ampliar el servicio a otras regiones.

En ese sentido, los audiolibros, el acompañamiento visual del texto y las herramientas de personalización muestran cómo la tecnología puede intervenir sobre una barrera concreta y permitir que más estudiantes participen de una misma experiencia de lectura y aprendizaje.

Otras notas de esta sección

Formulario de contacto:

(*) Campos requeridos

Iniciar sesión:



Crear cuenta

Crear cuenta:

(*) Campos requeridos

Ir arriba