El
Premio Vivalectura 2026 dio a conocer a los proyectos ganadores de su
19ª edición, consolidándose como un certamen nacional orientado a reconocer experiencias que promueven la lectura en distintos espacios educativos y sociales. La iniciativa es impulsada por la
Secretaría de Educación de la Nación, coordinada por la
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y cuenta con el patrocinio de la
Fundación Santillana. La entrega de premios se realizará el
7 de mayo, a las 16:00 hs., en la Sala Domingo Faustino Sarmiento - Pabellón Blanco, La Rural, en el marco de los 50 Años de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires.
Qué se premió y por qué
El certamen distingue proyectos que trabajan en la promoción de la lectura en contextos diversos, tanto dentro del sistema educativo como en ámbitos comunitarios. En la edición 2026 se registraron
404 inscripciones y
226 proyectos provenientes de escuelas, bibliotecas, universidades, organizaciones sociales y otros espacios culturales.
Las propuestas seleccionadas se organizaron en dos categorías principales. La categoría
Escuelas reconoce proyectos desarrollados en instituciones educativas de distintos niveles y modalidades. La categoría
Sociedad incluye iniciativas impulsadas por bibliotecas populares, asociaciones civiles y organizaciones comunitarias.
Además, el premio incorpora la
Mención Especial Vera Rexach, destinada a reconocer experiencias de lectura en entornos digitales. Esta distinción recuerda el trabajo de la docente y especialista que impulsó iniciativas vinculadas a la lectura mediada por tecnologías y fue jurado de esta categoría hasta 2019.
La evaluación de los proyectos estuvo a cargo de una comisión integrada por
Gigliola Zecchin (Canela), periodista y escritora, presidenta del jurado;
Natalia Boucht, de la
Secretaría de Educación de la Nación;
Virginia Desmourés, responsable de
IberLectura de la OEI;
Graciela Valle, directora editorial en
Ediciones Santillana; y
Nilda Palacios, coordinadora de proyectos de la
Fundación Santillana.
El proceso también incluyó una instancia de preselección con participación de distintas organizaciones del sector, como la
Biblioteca Nacional de Maestros, Fundación Leer, CONABIP y Fundación Varkey, entre otras.
Los proyectos reconocidos en la edición 2026
En la categoría
Escuelas, los proyectos reconocidos fueron:
• Primer premio:
“Encuentros de Lectores: jóvenes que leen”, de Laura Fabiana García (Centro de Educación Técnica N° 13, Choele Choel, Río Negro).
• Segundo premio:
“Senderos de expresión”, de Paola Romina Glorio (EESO N° 211 “Dr. Félix Pagani”, Cañada de Gómez, Santa Fe).
• Menciones especiales:
o
“Se hace camino al narrar”, de Vaitiara Villagrán (Instituto Madre Mercedes Guerra, Santiago del Estero).
o
“La Biblioteca del Revés”, de Ariana Lisnevsky (Escuela “Cura Brochero”, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
o
“Laboratorios de curiosidad: Alfabetización científica en el Primer Ciclo”, de María Laura Agapito (centros educativos de la provincia de Córdoba).
En la categoría
Sociedad, las distinciones fueron:
• Primer premio:
“Biblioteca Móvil en el Hospital Interzonal de Niños Eva Perón de Catamarca”, de Paola Cristina Ferreyra (Asociación Cooperadora del hospital, Catamarca).
• Segundo premio:
“Colectivo de lectores”, de Cecilia Bona (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
• Menciones especiales:
o
“Biblioteca Popular La Esperanza – Lectura y encuentro para chicos del barrio El Palihue”, de Axel Nicolás Pereyra Berales (Villa Elvira, Buenos Aires).
o
“La Casita Literaria”, de Mario Erkekdjian (San Isidro, Buenos Aires).
• Mención especial
Vera Rexach en entornos digitales:
o
“Club Inclusivo de Escritores Digitales ‘Código Digital’”, de Leandro Humberto Bassani (Reconquista, Santa Fe).
En conjunto, los proyectos reconocidos dan cuenta de la presencia de iniciativas de promoción de la lectura en distintos territorios y contextos institucionales, tanto en escuelas como en espacios comunitarios.
Desde la organización del premio, se destaca la continuidad de la iniciativa y su alcance.
Nilda Palacios,
coordinadora de proyectos de la Fundación Santillana, señaló:
“Este certamen permite visibilizar la labor de instituciones y personas de todo el país que promueven la lectura en diferentes contextos y soportes”.
Por su parte,
Gigliola Zecchin (Canela), presidenta del jurado, afirmó:
“Las bibliotecas y las escuelas lo valorizan mucho, porque realmente es la coronación, a veces, de un trabajo de mucho tiempo o de una creación respecto a la difusión de la lectura”.
Qué aporta a otras experiencias educativas
Más allá de los resultados, el Premio Vivalectura funciona como un espacio que permite conocer y difundir proyectos de promoción de la lectura que, en muchos casos, se desarrollan en ámbitos locales. La participación implica describir y organizar las experiencias, lo que puede contribuir a fortalecer su planificación y continuidad.
En ese sentido, la distinción no solo reconoce iniciativas existentes, sino que también abre la posibilidad de compartir prácticas pedagógicas entre instituciones y ampliar el acceso a estrategias que promuevan la lectura en distintos contextos.
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